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Aromaterapia cuántica

La importancia de la intención

Aromaterapia cuántica

Una de las cosas que nos muestra la Física Cuántica, es que el observador sí influye, por lo que el comportamiento de una molécula de cualquier materia, madera, agua,…, cuerpo humano, va a evolucionar dependiendo del observador, pongamos en este ejemplo uno mismo. La energía mental es demasiado densa para conseguir por sí sola lo que desea, y el deseo en si no genera más que otros pensamientos relacionados con dicho deseo. Se precisa de una acción concreta, una acción con intención, y, tal y como explica el físico cuántico Vadim Zeland en sus libros, dicha intención no es meditada, pensada, o deseada, esa intención existe y se realiza por sí sola.


Cuando hablamos de emociones, hablamos de energía con una vibración determinada que está ahí para ser usada, para poder adaptarnos a las circunstancias. Cada emoción tiene una función concreta, y no pensamos en usar una emoción u otra dependiendo del entorno, condicionantes, compañía, sino que ante un acontecimiento reaccionamos a través de una emoción, y esta emoción también tiene una intención. Por ejemplo, contemplamos a un cachorro de perrito jugando a morder su propia colita y sentimos ternura; o se muere nuestra mascota y sentimos tristeza. Es solo cuando no vivimos la intención natural de esas emociones cuando surgen las contradicciones y se bloquea la energía de esa emoción determinada. Como están mis vecinos presentes en el momento en el que encuentro a mi mascota muerta, no me permito llorar, e interrumpo la intención natural de vivir una emoción que me permite la despedida de aquello que amo y ya no está conmigo.


Esa vibración a la que no accedo se va a volver a interrumpir cada vez que yo tenga la necesidad de hacer un duelo, pues es la vibración que yo he implantado a ese respecto, y voy a ser fiel a ella; incluso es fácil que termine generando creencias que justifiquen mi comportamiento (insano), y así ser aceptado socialmente dentro de mi grupo. Lo que estamos haciendo con todo esto es generar un exceso de energía mental mal enfocada que nos va a atrapar, y a la que tendremos que alimentar viviendo situaciones similares que harán que nos apoyemos nuevamente en las creencias creadas o adoptadas para poder adaptarnos a esas situaciones en las que la acción de la intención natural de la emoción que nos ayudaría a salir del bucle, sigue bloqueada.


Una de las técnicas más utilizadas en terapia para solventar este tipo de circunstancias es llegar al origen del conflicto. Una vez en el origen, en esa primera vez que nos adaptamos a una circunstancia con el bloqueo de esa emoción, comprendiendo que forma parte del pasado y que esa emoción o circunstancia no nos puede hacer daño, lo aceptamos. Normalmente eso es suficiente para liberar dicho bloqueo y poder vivir de nuevo sin dolor ni trauma una circunstancia semejante, y, por ejemplo, vivir el impulso natural de la tristeza y llorar amargamente por ese ser querido (normalmente una persona) que hemos perdido, o metafóricamente un puesto de trabajo, una amistad, una relación sentimental,… o una mascota.


¿Cómo nos ayudan los aceites esenciales a solucionar este tipo de conflictos? Una de las maneras es a través de la Olfatoterapia, a través del olor amado y no amado en relación a un conflicto, como hemos descrito antes, se busca esa primera vez que vivimos esa incomunicación con la emoción que provocó el conflicto. Pero también nos podemos valer de los aceites esenciales para acceder de nuevo a esa emoción y permitir que complete el ciclo interrumpido. El uso frecuente de perfumes naturales nos da el acceso a vibraciones mayores que la nuestra, la de las hojas, flores, resinas,… cortezas, de plantas olorosas que acceden a la sede central de nuestro organismo y de nuestras emociones y pensamientos de forma directa desde el exterior a través de las narinas. La fisiología del olfato permite al cerebro tener contacto directo con el ambiente e interpretar lo que esta oliendo, gracias a la transformación de las moléculas odorantes en impulsos eléctricos que llegan al sistema límbico, que se conecta con la memoria y con el acceso a la generación de hormonas y pensamientos.


Los aceites esenciales, entre otras cosas, tienen el poder de abrir brechas de observación que de otro modo no se darían. En estas brechas nuestras emociones pueden desenredarse, podemos hacer tomas de conciencia que lo permitan, y en el momento que eso ocurre podemos cambiar nuestras creencias ya que hay una nueva experiencia que nos está ayudando a evolucionar.


La mente del ser humano solo se aferra a sus pensamientos y a sus creencias con el fin de sobrevivir, pero si nos permitimos vivir una nueva experiencia eso puede cambiar. Por nosotros mismos, sin la ayuda de estímulos exteriores, eso se da con cierta frecuencia, pero ¿qué pasa cuando estamos sumergidos en un conflicto y esa experiencia preciosa que necesitamos para comprender lo que ahora, en este momento, no somos capaces de ver, no aparece? En realidad no va a ser el mundo exterior el que cambie; no se van a adaptar el resto de personas, entorno y circunstancias a nuestras necesidades ¿o sí?


Los aceites esenciales también cambian dependiendo del observador, también se adaptan a los incentivos del entorno, del terreno en el que se encuentran; la diferencia está en que su vibración es mayor, se mantiene pura, no pierde su intención, y eso nos ayuda a conectar de nuevo con nuestra intención natural. Lógicamente no basta con oler un poco de algún aceite esencial, darse un masaje o usar un perfume unos días; la intención la recuperamos teniendo la intención de recuperarla, no es suficiente tener fe, o pensar que lo conseguiremos, hay que aplicarse el perfume o ponerlo en el ambiente, etc., el tiempo que sea necesario hasta que nos damos cuenta de que eso ha cambiado. Y digo bien, hasta que nos damos cuenta de que eso ha cambiado, pues si lo que hacemos es esperar unos resultados concretos con frecuencia llegaremos al sentimiento de fracaso, ya que no podemos saber cómo será una experiencia que aun no hemos vivido, cómo comprenderemos algo que aun no hemos alcanzado, y sobre todo, cómo lograremos un éxito si nuestros esfuerzos hasta el momento solo lo han deseado. Vivir en el presente puede que sea nuestro mejor aliado, y dejar que surja la acción natural, la intención correcta, en plenitud, que es un arte que pocos llegan a lograr. De momento todos vamos en camino, utilizando las ventajas que llegan hasta nosotros, y en este caso, la Aromaterapia nos regala, sin efectos secundarios, oportunidades.

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