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A UN NIVEL PROFUNDO

Movimientos del Alma, movimientos del espíritu

A UN NIVEL PROFUNDO

Preguntas y respuestas a BERT HELLINGER (padre de las Constelaciones familiares)
Movimientos del alma, movimientos del espíritu

¿Por favor, cómo diferencias tú, tal vez mediante una definición, los movimientos del alma de los movimientos del espíritu?
HELLINGER: Esta es una pregunta importante que constantemente vuelve a ser formulada porque en algunas personas existen aún ciertas confusiones. Yo contesto esa pregunta con gusto.
Esta pregunta tiene una historia. Cuando vi que los representantes en una constelación familiar eran movidos interiormente por otra fuerza llamé a esa fuerza movimientos del alma. Eso resultaba obvio. Más tarde m di cuenta de que esos movimientos son movimientos del espíritu.
Yo les explico la diferencia. Los movimientos del alma son limitados. Con mucha frecuencia ellos se refieren a nuestra familia y a lo que ocurre en el interior de ella. Esos son movimientos del alma. Ellos también tienen que ver con los sentimientos. Los movimientos del espíritu no tienen nada que ver con los sentimientos. Ellos se mueven en otro plano.
Entonces observe con mayor aproximación lo que realmente es el alma. El alma es lo que sostiene algo. Por ejemplo, el cuerpo es sostenido por un alma. Una familia también es sostenida por un alma. Esta alma tiene un límite. Ella se cierra hacia fuera. Por esa razón los movimientos que percibimos aquí en una constelación familiar son de otra naturaleza.
Es inherente a los movimientos del espíritu que ellos estén dedicados a todos de la misma manera. En este sentido ellos no se dedican a alguien en particular. Ellos tampoco tienen sentimientos. Ellos son algo más grande, algo superior, algo que va más allá de los sentimientos.
Los movimientos del espíritu incluyen, ellos jamás excluyen. Por el contrario los movimientos del alma incluyen y también excluyen, ambos de la misma manera. Creo que les hice una breve reseña del tema.

Darse cuenta y saberlo
HELLINGER: Te hago una propuesta. Piensa una vez más tu pregunta. Tú la puedes cambiar si crees que hay otra cosa más importante.
En la constelación con el hombre y el niño. ¿Cómo te diste cuenta de que se trataba de un niño? ¿No podía haber sido también un hermano?
HELLINGER: Yo no me di cuenta. De repente lo supe, sin deducirlo y sin fijarlo. Pero la frase fue muy clara. Por esa razón lo expresé de esa manera.

Consentir y vibrar
Mi pregunta es una pregunta personal, pero no es solamente eso. Nosotros nos percibimos como personas a través de los sentimientos. Y me percibo a través de mis sentimientos, especialmente a través de mis sentimientos. ¿Ves tu algún peligro en el hecho de que tu filosofía haga crecer la exigencia en las personas y que corramos el riesgo de ignorar nuestros sentimientos en un momento de desarrollo para ser intelectuales, aunque en realidad no lo somos?
HELLIGER: Yo lo llevo a un contexto diferente. Cuando nos movemos o somos movidos en el plano del espíritu llegamos a un asentimiento. Por ejemplo, tú llegas a un asentimiento contigo mismo cuando te encuentras en ese plano. Tú también llegas a un movimiento de asentimiento con otra persona. Por ejemplo, con tu madre. Por consiguiente, arribamos a ese asentimiento.
El asentimiento está en el espíritu pero mueve algo en el alma. Por lo tanto el asentimiento será al mismo tiempo un sentimiento. A través de ese asentimiento espiritual yo entro en una vibración. Tú lo puedes comprender.
Tomemos ahora a tu madre. Sin ir más lejos del tema. Ahora tú entras en una vibración de asentir a tu madre y esa vibración alcanza a tu madre como una vibración. Es decir, el movimiento se inicia en el espíritu. Él hace que algo vibre en el alma y también en el cuerpo. Esa vibración llega a los demás como una vibración. Esto quiere decir que también el otro entra en una vibración y la devuelve como una vibración. Esa vibración te alcanza a ti ¿Puedes conseguirlo?
Si, perfectamente.
HELLINGER: Este fue un ejemplo sencillo. Cualquiera puede entender. Ahora voy a pasar a algo más complicado.
Ahí hay alguien en el que tú piensas: El muchacho, por ejemplo. Pero en el plano del espíritu tú llegas a un asentimiento hacia a él, tal y como él es, exactamente como él es. Tú te entregas a esa vibración. Esa vibración lo alcanza a él y él devuelve la vibración. En este intercambio de vibraciones ocurre que algo de ti será parte de él y en la devolución de la vibración algo de él será parte de ti. Tu lo observas y te das cuenta que es una parte de ti.
YO me acerqué al ejemplo dando un rodeo. ¿Está contestada tu pregunta?
Gracias.
HELLINGER: Quiero agregar algo al respecto. Se trata de otra cosa, algo que sería distinto si yo siguiese mi sentimiento. Eso por lo general funciona. Pero cuando el movimiento se inicia en el plano del espíritu y luego abarca el sentimiento, ese sentimiento será espiritualizado, al mismo tiempo.
Nosotros también podemos utilizarlo con alguien que busca nuestra ayuda. Allí a veces volvemos a tener el movimiento: nuevamente él. Y nuevamente nos encontramos en una extraña vibración. Él la percibe inmediatamente. Y cuando es ocurre entonces todo ya terminó.
Pero cuando tú, como lo demuestro aquí, te sientas al lado de alguien que busca ayuda y le das tu asentimiento, y no solamente a él sino a tus padres, a su situación, entonces esto se convierte en un proceso espiritual. De repente tú comienzas a vibrar de un modo distinto y él vibra a la par. Entonces todas las puertas que conducen al éxito se abren.
¿Bien? Te doy un ejemplo.
Hace poco una mujer me escribió una carta. Muchos años atrás fue una participante. Esa mujer estaba de viaje con un grupo en Cachemira. El grupo fue secuestrado. Detrás de ella había un hombre que le puso un fusil a la espalda. Así estaban las cosas.
Pero anteriormente ella había aprendido algo en las constelaciones familiares. Ella le dio su asentimiento, a él y a su destino. De repente se produjo una vibración de ella hacia él. Ella le dijo: “I know you are a good man”. Es decir, yo sé que tú eres un buen hombre. Inmediatamente él retiró el fusil, a separó del grupo de otros secuestradores y la puso a salvo.
Del resto del grupo a uno lo decapitaron y a los demás no los volvieron a ver.
Eso es asentimiento. Y se trató de un sentimiento. Solamente como sentimiento pudo vibrar.


Ayuda para la vida diaria – enero 2012 – Bert Hellinguer.

 

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